(7 al 26 de abril del 2026)

“Tozoztontli”, significa “pequeña vigilia”. En estos días se veneraban Dioses relacionados con la vida, fertilidad y a los tlaloques (truenos de lluvia).
La tercera veintena del calendario ritual mexica, se dedicaba principalmente a Coatlicue, la de la falda de serpientes, diosa madre de la tierra, la vida y la muerte, madre del sol, la luna y las estrellas. Se celebraban las cosechas y la abundancia de maíz. La imagen de Coatlicue era adornada con flores proporcionadas por los vendedores de estas, de los cuales también era patrona. Puedes irle a agradecer por las tortillas que comemos todos los días a la Coatlicue en persona. Se encuentra en la sala Mexica del Museo de Antropología, viéndolas de frente, justo a mano izquierda de la famosísima piedra del sol.

Así mismo, se ofrecían grandes cantidades de flores y alimentos a Chicomecóatl (diosa del maíz y de la fertilidad). Algunos ritos comenzaban con la recolección en los campos de flores y tallos de maíz y también se buscaban serpientes que se colocaban tras haberlas cocido en las ofrendas. También puedes ver una imagen fenomenal, encontrada en 1995 en Tláhuac, de Chicomecóatl, en la sala mexica del Museo Nacional Antropología (solo camina hasta el extremo izquierdo de la sala, y pegado a la pared de la sala, verás cuatro vitrinas, en la sección de dioses y justo enfrente de la sección de Tláloc, ahí está esta maravilla).

Los miembros de la nobleza acudían a los campos a levantar montones de piedras a los que ofrendaban papel y hule. También colgaban figurines en cuerdas en los árboles para alejar enfermedades y los campos eran bendecidos con incienso y ofrendas. Los niños menores de 12 años tenían que ayunar y se les extraía sangre de la lengua, orejas y otras partes del cuerpo. En caso de sequía, en estos días se podía sacrificar a niños como ofrenda a los tlaloque.
En lo particular me parece que esta veintena en la actualidad debe servir para reflexionar sobre el origen de nuestra comida en las ciudades. ¿Quién siembra los millones de toneladas de frutas, verduras y maíz que consumimos en la Ciudad de México, por ejemplo? ¿Esos campesinos reciben un trato y precio justo? ¿Qué trabajo diario físico y emocional deben de hacer para garantizar la comida en nuestras mesas? Muchos de ellos son pueblos originarios, que no solo nos brindan lo que comemos, sino que cuidan su entorno para garantizar que siga haciendo. Aún le rezan, le piden, le agradecen a sus dioses prehispánicos o católicos, pero..¿nosotros les agradecemos a quienes nos dan de comer? ¿Qué les damos a cambio realmente? Durante esta veintena, antes de comer una garnacha o un taco, sería bueno reflexionar sobre todas estas preguntas.

Fuentes:
Historia general de las cosas de la Nueva España, Fray Bernardino de Sahagún.
Arqueología mexicana, número 71, 5 Calli/2017. Calendario 2017 y calendario mexica, 2017.
Arqueología mexicana, número 59, 3 ácatl/2015. El Calendario mexica y el actual, 2015.
Imagenes:
1. Primeros memoriales
2 y 3. Colección del Museo Nacional de Antropología e Historia.
4. Historia general de las cosas de la Nueva España, Fray Bernardino de Sahagún.



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